na gota corría por su mejilla, con su corazón apachurrado, dolido por lo dicho, con el sentimiento de culpa desbordando su paciencia.
Se mordió un labio y se quedó sentada, ahí, lejos del mundo, con la mente en el horizonte tratando de entender que era lo que pasaba.
"Entiendo" se dijo en silencio, "pero aún así, me duele el corazón"
El olor de incienso le calmó un poco, cerró los ojos tratando de no pensar, pero ya era mucho el dolor que sentía, se había prometido que no le volverían a tumbar, desde la última terapia, prometió que solo lloraría cuando fuera real, cuando valieran la pena esas lágrimas para limpiar el dolor.
"Por qué quiero llorar?" Se preguntaba, sintiéndose tonta.
Ya no llores mi hermosa niña, no llores pues no vale la pena, vales mucho, eres grandiosa, nadie te entenderá, pero lo importante, es que te aceptes tal cual eres.
Levanta la cara mi niña linda, y sal al mundo, grita quien eres, solo entonces serás libre.
Aventuras en el ultimo año de la humanidad...
Hace 1 mes.
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