10 abr. 2016

Aprendí lo valiosa que soy

Aprendí que mi sonrisa vale muchos billetes verdes y puede curar el mal humor, que mi silencio ahorra tormentas de dolor, que un te amo dicho sinceramente, pronunciado por mis labios mientras pongo mis ojos de borrego enamorado es el regalo mas grande que puedo dar.
Aprendí que valgo porque soy sincera, porque no me quedo callada cuando algo me molesta, porque no soy una mujer más que se conquista de la misma manera sencilla.
Aprendí que mi obsesión por la limpieza no es tan problemática pues demuestra mi interés por mantener un orden para estar bien conmigo misma.
Ahora se que soy feliz por decisión propia y que no dependo de la compañía de otros para poder reir a carcajadas.
El amor que mi corazón tiene para dar es sincero y no debe limitarse, aprendí que puedo entregarlo a todas las personas que quieran aceptarlo y que eso no me convierte en una persona inmoral.
Aprendí que pensar en mi y no siempre en los demás es válido. Ahora estoy dispuesta a lograr mis metas al desvelarme trabajando si así lo deseo, a leer un libro a media noche y sentirme feliz por hacer las cosas que me gustan.
Descubrí que no todas las personas hacen cartitas de amor, detalles cursis y ese tipo de cosas. Entonces, al analizarlo aprendí que no es malo que no sea así, es parte de la forma de ser de cada quien y no significa que ame menos o sea una mala pareja.
Aprendí que no reir por chistes comunes no me hace menos valiosa, al contrario, me hace única, diferente y le hace recordar a las personas que no soy una persona que puedan encontrar a la vuelta de la esquina.
Aprendí a despertar temprano un fin de semana para disfrutar de mis mascotas, o a dormir hasta que me doliera la espalda por el placer de regalarme unas horas de descanso y ambas, sin remordimientos.
Aprendí a negociar momentos y sentirme bella al verme desnuda.
Entre tantas cosas aprendí que el tiempo no se detiene, que el amor no es eterno, que las personas no somos perfectas pero que todos valemos, entregamos, y estamos mientras se puede y se quieres.
Soy valiosa por ser quien soy.