24 feb 2012

Rogar por sexo



Que triste es sentirme en esta situación, donde me hace falta tu cuerpo y tu siempre tienes una respuesta coherente para evitarlo.


Me pides que no piense que no quieres, y que estas cansada... y ¿como le digo eso a mi cuerpo y mi mente? Sabes bien que eso nos provoca muchos problemas, no quiero volver a la historia de conocer a alguien que me haga sentir bien cuando tu y yo estamos distanciadas, no es una amenaza, y no me vengas nuevamente con la frase de que no tengo llenadera, pues asi era cuando me conociste y no teniamos estos problemas.


Yo no fui la que cambio, fuiste tu, y eso es muy frustrante para mi.


Y ya no dire siquiera de cuando nos conocimos, sino mas bien de cuando regresamos, ella me lo dijo muchas veces, ahorita esta asi de caliente solo para que regresen, y luego, todo volverá a ser igual, y que crees, desgraciadamente esta pasando, ya no te desvelas (no es tema de discusión) y de nuevo, el sexo se volvio la ultima prioridad de nuestra relación.


Yo si deje de hacer cosas de ahora que regresamos, me pediste distancia con Jesus, dejé de trabajar (que de alguna manera eso hacia que no me sintiera tan pinche desesperada por sexo como lo estoy ahora) y lo hice, y entonces ahora, que hago, estoy a tus pies y aveces siento que soy tonta por estar asi, pues lo unico que yo te estoy pidiendo seguirá siendo tema de discusión.


Por casualidad resulta que Edgar esta con la misma horrible situación y me dice que si estaría muy mal buscar en otro lado sin que Daniel se de cuenta, ya le dije que no es la respuesta... pero asi como el se siente yo me he sentido.


No lo he hecho, pero necesito que por favor pongas de tu parte, es HORRIBLE ROGAR POR SEXO CON LA PERSONA QUE QUIERES, cuando yo se que puedo obtener sexo en cualquier otro lado.


Pero quiero que sea contigo, y esto me frustra porque para ti no es asi.

14 dic 2010



Este sentimiento es amor, o tal vez solo costumbre disfrazada con cariño, maquillada a oscuras con algunos matices de pasión buscando entre tintes parecerse al hermoso sentimiento del amor.

Tal vez, me equivoco, y es amor, manchado y tiznado de costumbre, enfriado por la falta de pasión, golpeado y moreteado por la rutina del día a día, y así, se ve tan feo, que ya no parece amor.

Despertar por la mañana deseando sentir tu cuerpo al lado mio, y en su lugar, una sábana enredada mostrando solo un vago rastro de tu calorsito. Entonces quiero correr fuera de casa, a mi trabajo, donde puedo olvidarme del dolor que me llena el pecho, donde puedo olvidar la tristeza, el coraje, la decepción, y me convierto en otra al atravesar la puerta del salón.

Pasan las horas mientras trabajo, y de repente, el deseo inmenso de escucharte, te marco y con una voz tenue nos saludamos, a los pocos segundos, pierdo el sentido de la conversación y decidimos terminar la llamada para continuar cada una con nuestra ardua labor diaria.

Se acerca la noche y quiero que se de la hora para salir corriendo de estas cuatro paredes que me encierran y atiborran de trabajo, correr a ti para abrazarte, para ver en tus ojos una pizca de alegría y entre tu rubio cabello suelto perderme por un instante. Al llegar, el hambre, los pendientes del día siguiente, la labor de casa, me hacen olvidarme de ti, entonces, al terminar, solo corremos a la cama pues nuestro cuerpo ya no aguanta el cansancio del largo día.

Se asoma un fin de semana, que al parecer nos regalará un momento de alegría, y el pasar tiempo a tu lado se ha vuelto tan difícil que no se de que hablar, como comenzar la conversación y peor aún, continuarla sin terminar en pleito por algún tema incomodo que salga a colación.

Decido entonces que será mas fácil y placentero compartir mi tiempo contigo al lado de alguien mas, como la familia, amigos, gente en la plaza o cualquier otro pretexto que nos mantenga juntas, sonrientes e inclusive felices.

Me he perdido en la rutina, y en esa pérdida han venido a mi memoria esos deseos de antaño, esos sueños que tenía de nena, mi casa de soltera, aquella que sería mi gran cobijo por las noches, donde podría disfrutar el sueño de ser una mujer independiente, la que trabajaría y no estaría casada, la que viviría mucho tiempo así hasta cansarse, que tendría en su casa todo aquello que sueña (pantalla, muebles, mascotas, refrigerador con comida y vino, videojuegos, películas, fotos, posters y demás cosas que personalizarán mi estancia, sin un estilo fijo, sino mas bien, mi estilo), mis gustos, mis fiestas, mis amigos, mi tiempo, mi libertad, mi espacio, y entonces aparezco en memoria, yo, yo y yo, sin tapujos, sin miedos, sin barreras, mi buena frase “yo contra el mundo, y quien me quiera me querrá así”

Es tanta la distancia que nos separa, que pareciera que debería poder tener todo eso sin problema alguno y al no tenerlo, te declaro la única culpable de mi vacío interior, -me equivoco, reacciono- cuando he sido solo yo la que lo he provocado, ese espacio, esa distancia, esa falta de conexión, esa pérdida de “chispa”

¿Me olvidé de los momentos, los detalles, y me fijé en lo malo, lo cansado, lo fastidioso hasta que no supe encontrar lo bonito? O nos orillamos mutuamente a olvidarnos, sin querer, sin presionar, sin sonrisas, sin caricias, sin momentos.

Ahora la pregunta es ¿cuál es la mejor solución? ¿Lejos y buscarnos nuevamente? ¿Alejarnos para siempre? ¿Mantenernos juntas y buscar un equilibrio? ¿Fingir que todo esta bien? ¿Fingir que existe un remedio para ese amor golpeado y desfigurado o para esa costumbre disfrazada? ¿Renunciar? ¿Luchar? ¿Juntas? ¿Alejadas? ¿Mis deseos? ¿Los tuyos? ¿Los nuestros?

Y con tantas preguntas, me agobia el miedo, me presiona el pecho y deja poco espacio para el aire que me mantiene viva. Aprieta, mantiene y no deja voltear, me asfixia y no me permite mirar mas allá. Quiero gritar de desesperación y al no lograrlo, solo miro hacia arriba, me trago el nudo en la garganta y derramo una lágrima frustrada acompañada de insatisfacción.


Apareciste, tropezaste y te detuviste frente a mi sencilla, rutinaria y extraña vida. Sin esperarte, sin desearte en conciencia, odiando tu presencia, llegaste y no te fuiste, permaneces y desearía que fuera en ausencia esa presencia para no complicar mi existencia.

Destrozas mi barrera, aceleras mi corazón, derrumbas mis ilusiones y despiertas los sueños que alguna vez sepulté.

Sonríes, me miras, me abrazas y cuando estas a punto de besarme... me siento deshacer.

Eres tan predecible para mi, que me enamoré al saber lo que harías sin que lo hubieses hecho aún. Me enamoré de las cosas que aún no haces, y cuando las haces, me haces estremecer en placer.

Me olvido de todo al estar a tu lado, me siento feliz, y me da miedo pensar que sea solo el instante, los nervios me invaden al saber que puede ser solo una tonta ilusión de momento, y que al final, no existirá un sentimiento mas fuerte por ti.

¿Me enamoré? ¿Me ilusioné? ¿Desvarié? ¿Me equivoqué? ¿Llegaste? ¿Te irás? ¿Me iré?

20 ago 2010

¿Qué ocurre?



Es doloroso este momento, rogar por tu compañía y no poder estar a tu lado.




Todo ha sido tan rápido, apenas unos días atrás me negaba a sentirte, besarte, acercarme a ti, y ahora, no puedo alejarme, y ahora que actuas distante, me duele el corazón, se me parte en pedazitos.




Una amante que se robó secciones de mi, la niña que ahora no puedo olvidar.

11 ago 2010

Despedida de mi linda amante



Te dejo marchar con un dolor seco en el pecho, la tristeza de una vana ilusión, la falsa esperanza de un bonito amor.

Te dejo ir porque asi lo pedí, y aunque no se si es lo mejor, se bien que así debe ser.

Me duele y sufro al verte asi, al saber que te he lastimado, al saber que todo termina.

No quiero dejarte, no quiero dejar de sentirte, y ahora nos debemos limitar a la distancia de un escritorio, la frialdad de un chat...

4 ago 2010

¿Y ahora?



Quisiera tantas cosas, quisiera ser feliz, pero, debo aprender y aceptar que esta soy yo, aunque me duela, asi soy, así seré, que dificil, que extraño, que doloroso.

Lagrimas secas, llantos callados, gritos en suspiros, abrazos apretados, dolor, tristeza, melancolia, pena, recuerdos, futuro, libertad, opresión, resentimiento, coraje...




¿A donde voy? ¿Donde quiero estar?