17 sept. 2015

Día dos



Cuando desperté no te extrañé, te lloré un poco hasta que volvi al punto de enojarme por llorarte.

Tuve muy buen sexo y no me remordio la conciencia, mi cama fue cómplice de una buena sesión de sexo y me sentí libre.

Te pensé cuando recordé que tal vez vendrias a casa y por miedo a incomodarte tuve dudas de como proceder con la evidencia del sexo.

Te vi y se iluminó mi día, pero cuando note tu distancia reconocí que esto es real.

No me puse triste, me enoje por haberme hecho la estúpida ilusión de que te vería y sería como siempre, pues al final nunca nos besamos ni tuvimos contacto frente a mi familia, éramos dos amigas.

Esta noche crei que te lloraría, pero al hacer todas esas cosas que tu hacias por la noche como recoger la cocina me di cuenta que puedo vivir sin ti y no lloré

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